REGMENES DE HISTORICIDAD Y LA PRESENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIN EN LA CIUDAD DE LEN. CINE, MSICA Y LO JUVENIL.

Hctor Gmez Vargas

Universidad Iberoamericana Len

 

Resumen

Este artculo presenta un ejercicio de exploracin como resultado de un trabajo de campo en el archivo histrico de la ciudad de Len, Guanajuato, en Mxico, entre los aos de 1952 y 1970. El objetivo principal ha sido incursionar en una propuesta de la historiografa contempornea para investigar los regmenes de historicidad en el pasado de la ciudad a travs la presencia de los materiales de los medios de comunicacin a mediados del siglo XX. El procedimiento metodolgico empleado ha sido un trabajo ms de corte fenomenolgico con los materiales provenientes de la prensa de los aos de 1956 a 1962 para observar la emergencia de lo juvenil a travs de la forma como el cine y la msica dirigida a los jvenes se hacen presente en la ciudad. En las conclusiones se menciona la importancia de trabajar con estos acercamientos al cine porque manifiesta parte de cmo se organiza la experiencia con los medios de comunicacin en la actualidad.

Palabras clave: Cine, jvenes, rgimen de historicidad, cultura histrica, materiales de la comunicacin.

Abstract

This article presents an exploratory exercise as a result of a field work in the historical archive of the city of Len, Guanajuato, in Mexico, between the years of 1952 and 1970. The main objective has been to enter into a proposal of contemporary historiography to investigate the regimes of historicity in the past of the city through the presence of media materials in the mid twentieth century. The methodological procedure used has been a more phenomenological work with the materials coming from the press from the years 1956 to 1962, to observe the emergence of youth through the way the film and music directed at young people are made Present in the city. The conclusions mention the importance of working with these approaches to cinema because it shows part of how the experience is organized with the media today.
Key words: Cinema, young people, regime of historicity, historical culture, materials of communication.


I. El proyecto de investigacin.

1. Breve apertura.

El presente trabajo es resultado de un programa de estudio que se ha venido realizando en la ciudad de Len, Guanajuato, Mxico, en el cual se ha transitado de entender las transformaciones culturales en la ciudad ante la presencia de los medios masivos de comunicacin en el siglo XX hacia la manera como en los tiempos recientes se ha dado un cambio de rgimen histrico y cultural debido a la presencia de un nuevo entorno comunicativo.

Lo que se presenta es un ejercicio de exploracin de la presencia del cine a mediados del siglo pasado a partir de propuestas que provienen de la historiografa contempornea que buscan dialogar con ciertos enfoques de estudio de la comunicacin para observar las diversas formas humanas de estar en el tiempo y desde ah contemplar la manera como se manifiesta en el presente. El ejercicio se desarrolla a partir de un proceso de investigacin con material bibliogrfico y hemerogrfico que fue abriendo rutas de exploracin para observar la presencia de los medios de comunicacin, y el cine en particular, para encontrar los entornos de experiencia y los horizontes de expectativas de algunos grupos de personas en la ciudad a mediados del siglo pasado. En cierta forma el ejercicio es ver cmo la prensa produjo la presencia de una realidad social e histrica desde donde se pueda encontrar pautas para entender al cine como parte de esa realidad, y la experiencia de grupos de personas en la ciudad (Gumbrecht, 2005).

Para hacer evidente la propuesta es necesario describir de manera breve las fases del programa de investigacin que se ha desarrollado en tres etapas, mediante varios proyectos de investigacin, a lo largo de varios aos, y para ello es importante hacer un breve recorrido.

 

2. Las fases de la investigacin.

La primera etapa se desarroll a finales de la dcada de los noventa y los primeros aos del siglo XX, mediante un trabajo de investigacin doctoral (Gmez Vargas, 2004) que pretendi explorar las transformaciones culturales en la ciudad a travs de la experiencia de asistir regularmente a las salas de cine por parte de un grupo de sus habitantes, desde finales de la dcada de los cincuenta hasta mediados de la dcada de los setenta. Ubicado dentro de discusiones acadmicas de fin de siglo y de milenio como era el caso de la globalizacin cultural (Jameson y Miyoghi, 1999), la modernidad (Giddens, 1993; Ortiz, 1996), las culturas hbridas (Garca, 1990), y ante una condicin que se perciba como desbocada (Giddens, 2000) o desbordada (Appadurai, 2001), la investigacin pretenda dirigirse al pasado y desde ah encontrar elementos para contemplar el presente cultural y comunicativo. Uno de los resultados importantes de la investigacin llev a considerar la importancia de la poca como un momento de la historia de la ciudad donde era manifiesto el paso de una cultura tradicional a una de corte moderno, y en ello haba tres fenmenos interrelacionados que manifiestan los inicios de una nueva fase mediolgica: alteraciones y transformaciones en la ciudad, la emergencia y visualizacin del fenmeno sociocultural de los jvenes y lo juvenil, los cambios en el sistema de medios de comunicacin, junto con la produccin de una nueva visualidad y semntica en sus productos, discursos y narrativas.

La segunda etapa se desarroll a lo largo de la primera dcada del siglo XXI, y el nfasis fue explorar las transformaciones en el presente en la ciudad. En cercana a varias discusiones acadmicas, la idea era ver qu se estaba construyendo bajo entornos como la mundializacin de la cultura, lo que la globalizacin estaba creando en la cultura (Ortiz, 2005). Asumiendo lo que se haba encontrado en la primera fase de la investigacin, se busc entender la relacin cotidiana con los medios de comunicacin en el paso de la dcada de los noventa hasta el cierre de la primera dcada del siglo XXI, y desde ah explorar las alteraciones en la ciudad, las culturas juveniles, el nuevo equipamiento tecnolgico y comunicativo tanto en las hogares como en la vida de las personas (Gmez, 2007). Bajo propuestas como las de Livingstone (2002), se trabaj bajo la nocin de gente joven con la intencin de explorar la diversidad de cursos de vida y experiencias biogrficas de varios grupos de jvenes con los medios de comunicacin. Dos cosas emergieron dentro de esta fase de investigacin. Por un lado, que los tres elementos mediolgicos que confluyeron a mediados de la dcada de los cincuenta seguan siendo un factor importante para entender las transformaciones culturales en la ciudad; pero algo se haba acelerado y en esa aceleracin las transformaciones estaban marcando una alteracin diferente, algo que iba entre la emergencia de aspectos culturales inditos, pero al mismo tiempo el retorno de otros elementos que pertenecan a distintos estratos del tiempo (Koselleck, 2001). Lo anterior fue visible en la sucesin de generaciones jvenes que han estado presente en la ciudad a lo largo de ms de medio siglo, por lo que pareca importante explorar lo que ha sido las diversas formas de crecer en una ciudad (Gmez, 2010). Si en la primera fase se buscaba encontrar la manera como un joven se constitua como un tipo de pblico de cine, entonces la idea fue encontrar la diversidad de procedimientos para llegar a ser pblicos de los medios de comunicacin.

La tercera fase est actualmente en desarrollo. Se centra en la idea de explorar lo que ha sido crecer en la ciudad desde finales de la dcada de los cincuenta del siglo pasado y hasta el momento. Trabajando la idea de la presencia de varias generaciones y de medios de comunicacin a lo largo de varias dcadas, se lleg a la necesidad de explorar de otra manera lo que ha sido ese periodo de tiempo y que permitiera mostrar lo que haba cambiado, pero igualmente lo que se mantena en el presente. Es por ello que en esta fase de investigacin se abrieron dos rutas de exploracin. Con la primera se ha trabajado con las experiencias con quienes iniciaron su adolescencia y su juventud en la segunda dcada del siglo XXI. Con la segunda, se ha explorado la manera como varias generaciones de personas crecieron en contacto con los medios de comunicacin en la ciudad. El nfasis ha sido el hecho de crecer y llegar a tener experiencias con la cultura y con la comunicacin en el trnsito de la infancia a la adolescencia, lo cual ha llevado a la pregunta sobre los diversos pasados de la ciudad y de la experiencia de crecer con los medios de comunicacin.

A lo largo del tiempo, la ciudad ha llegado a ser un sistema emergente y autopoitico, es decir, ha generado las condiciones para una continua estructuracin de su vida social desde donde es posible la emergencia de nuevas y cambiantes formas de habitabilidad (Hernndez y Nio, 2013). Por ello, una de las preguntas bsicas ha sido qu le ha hecho la ciudad a los jvenes al crecer, y la otra pregunta ha sido qu le han hecho los jvenes a la ciudad mientras crecen. Para abordar ambas preguntas se decidi hacerlo a travs de la msica, es decir, las experiencias que se han dado cuando los jvenes escuchan la msica del rock and roll como un recurso de creacin de una identidad personal y colectiva, un procedimiento desde donde se adquieren materiales para el diseo del yo ante lo social (Thompson, 1998).

El trabajo con la experiencia de crecer escuchando msica de rock implic en un primer momento avanzar mediante dos procedimientos: el primero con historias de vida temticas de personas de distintas edades y gneros; el segundo con un trabajo bibliogrfico, fotogrfico y hemerogrfico para contextualizar y ampliar la experiencia de las personas entrevistadas. Al avanzar,con el trabajo hemerogrfico las cosas comenzaron a cambiar porque se fue encontrando algo distinto a la idea inicial. Fue un proceso de reflexividad desde el cual, y en trminos de De Certeau (2007), el investigador se encuentra que los materiales revisados estaban mostrando que hubo algo ms porque los hombres del pasado salen de noche y se esboza un mundo con ellos (p. 103). Esto abri una estrategia para explorar y pensar la cultura y la comunicacin del pasado desde lo que se encontraba en libros, revistas, pero sobretodo en peridicos.

Despus de tres aos de trabajo de campo en el Archivo Histrico y Municipal de la Ciudad de Len, se revisaron los ejemplares de los dos peridicos ms importantes del momento, El Sol de Len y El Heraldo de Len, de un periodo de tiempo que comprendi entre 1952 a 1970, y conforme se revisaban los peridicos y se organizaba el material, emergieron dos ideas: primero, los inicios de la experiencia de crecer con msica de rock en la ciudad no se puede entender sin la manera como estuvieron presentes otras manifestaciones sociales y culturales que fueron fundamentales para las maneras de ser joven y crecer, comenzar a ver televisin y reaccionar ante las primeras manifestaciones del rock and roll. Es decir, es entender el proceso desde el cual se fue construyendo una vida cotidiana conforme aparecan prcticas sociales y culturales como el hecho de ir al cine, escuchar la radio, msica, leer revistas, exponerse a la televisin, y salir a buscar algo en los espacios de la ciudad, en tiempos cuando el mundo adquira una dimensin internacional, cosmopolita, actual y moderno, como parte de ese proceso histrico de la mundializacin de la comunicacin que propueso Mattelart (1998). Segundo, igualmente es necesario remitirse a diversas manifestaciones del pasado para poder tener una imagen de lo que fue escuchar msica de rock, y de cmo se fue desarrollando hasta el presente.

Los diversos materiales de la prensa (noticias, reportajes, publicidad, fotografas, editoriales, cartones y caricaturas, crnicas, etc.) son documentos que ofrecen diversos accesos al mundo porque son observaciones de la sociedad (Luhmann, 1996), y de la realidad misma de los medios de comunicacin. La prensa es una operacin de observacin sobre sus propias observaciones, y ello constituye un trabajo de carcter histrico desde donde se puede acceder a la sociedad observndose a s misma a travs del tiempo (Mendiola, 2009). En el decir de Luhmann (2000) las observaciones de los medios de comunicacin son una descripcin de la sociedad porque provienen de la seleccin diaria de los materiales a difundir. Es decir, a lo que se accede con los materiales de la prensa es a la descripcin que hace de la realidad, que resulta del proceso de produccin social de la comunicacin, y desde la cual los acontecimientos se tornan en acontecimientos pblicos al aparecer y ser visibles como parte de los materiales de los medios (Martn, 1986).

A lo que se accede con los materiales de la prensa del pasado es al trabajo de seleccin para hacer real a la sociedad lo que difunda como resultado del proceso de produccin de informacin y de noticias porque diariamente deba resolver dos circunstancias bsicas para su operacin: las mediaciones estructurales, es decir, los procedimientos para anticipar la produccin material del peridico, y las mediaciones cognitivas, es decir, las operaciones para lograr el acoplamiento con los valores, normas y conocimiento, es decir, los modelos de representacin de la sociedad a la que le hace llegar sus materiales (Martin, 1986, p. 131). Es por ello que el trabajo con la prensa permite observar la manera como la sociedad en su conjunto era comunicada en el pasado, y sus comunicaciones son parte de aquello que era parte de la realidad social para los habitantes de la ciudad: los modos para observar, conocer, diferenciar lo que aconteca en y desde la ciudad. Era una forma de hacer la historia para quienes accedieran a sus materiales en distintos momentos del futuro.

A partir de la realidad social e histrica que se manifiesta con la prensa a lo largo de los aos, la importancia de entender a los pblicos de cine retorn porque se hizo evidente que fue una de las principales pautas para las experiencias de las personas en tiempos de cambios sociales y culturales, as como para entender la emergencia de los pblicos de los medios de comunicacin desde la segunda mitad del siglo XX. Es por ello que con la exploracin hemerogrfica se dio un giro: encontrar aquellas situaciones y acontecimientos que permitieran observar la manera cmo se tensaba una cultura histrica y ceda lugar a otra manifestacin cultural, y en esa nueva orientacin creci la importancia de trabajar con algunas visiones de la historiografa reciente que han venido proponiendo una mirada contempornea del pasado.

El giro hacia el trabajo hemerogrfico implicaba pasar de entender las transformaciones culturales del pasado a explorar la manera como ha estado presente una cultura histrica en la ciudad, cmo han estado los medios de comunicacin, su presencia material y los procedimientos para ofrecer sus materiales a sus pblicos (Gumbrecht, 2005), y desde ah ganar en sentido y en reflexividad sobre la manera como se ha transitado en la historia, en procesos de diferenciacin social y cultural, por la accin de los medios de comunicacin (Luhmann, 2007).

Es en este punto donde el trabajo de investigacin pretende trabajar una mirada de lo que fue este periodo de tiempo a partir de la manera como la misma prensa manifestaba una realidad, no desde una mirada tradicional, sino desde algunas de las propuestas que provienen de lo que se ha denominado el giro comunicativo (Schtzeichel, 2015, p. 14), para explorar la manera cmo se hace presente un pasado histrico de la ciudad y observar aquello que estaba en tensin, en estado de transicin, en emergencia, ante las brechas del tiempo en la cultura local (Hartog, 2007).

Lo que se presenta a continuacin es un acercamiento de un trabajo en elaboracin. Con ello solo se expone de manera breve una primera imagen de cmo se est organizando la informacin a partir de encontrar un acontecimiento como pauta para explorar a mayor profundidad una de las manifestaciones de un rgimen de historicidad en la ciudad. Queda pendiente un armado a partir de la percepcin de la experiencia desde los mismos sujetos que fueron actores y testigos del momento.

 

3. Orientaciones y puntos de partida.

Uno de los puntos de partida del presente trabajo se refiere a que en tiempos de la comunicacin actual, el vnculo con el pasado se ha tornado borroso porque desde hace unas dcadas se ha ingresado a una nueva cultura histrica.

A lo largo de gran parte de su obra, De Certeau (1996) manifest la importancia del trabajo sistemtico sobre la visin del pasado con el que se ha trabajado y construido una imagen contempornea de la historia porque no volvemos al pasado para entrar al presente, sino que se procede de un presente que requiere de un anlisis que intenta discernir las decisiones implcitas y la fuerza adormecida en la historia que llevamos con nosotros sin saberlo (p. 13). El presente de lo social parece tener diversas manifestaciones, pero una de ellas involucra al tiempo de una manera peculiar y que parece manifestar uno de los rasgos del mundo actual: la sociedad ha ingresado en un mundo de la aceleracin y su dinmica parece estar modificndose de continuo. Ante una condicin tal, Rosa (2016) propone la aceleracin como uno de los rasgos de la sociedad histrica moderna y de los principales entornos de lo contemporneo.

Como parte de una reconsideracin de la historiografa contempornea alrededor de la pregunta sobre la importancia de seguir estudiando al pasado, historiadores tienden a sealar que la nocin del tiempo histrico que eman de la cultura histrica de la modernidad se basaba en una concepcin donde el presente era un momento muy estrecho dentro de un movimiento que iba del pasado hacia el futuro, y dentro de ese transcurrir el pasado era el espacio de experiencia de colectivos y de los individuos, mientras que el futuro permaneca como horizonte de expectativas (Gumbrecht, 2005, p. 124). Lo que ha acontecido a partir de la posmodernidad, sobre todo con el cierre del siglo XX y las primeras dcadas del XXI, es que se asoma una nueva cultura histrica debido a la tendencia de privilegiar al presente, la sensacin de permanecer en un presente ancho como espacio de vida porque el pasado no se deja atrs y el futuro permanece bloqueado, cerrado como horizonte de expectativas. Pero el asunto no es menor ni simple porque el pasado no se disuelve, ms bien disea el presente porque le da un orden y una orientacin, como es el caso de los medios audiovisuales y el cine en concreto (Quintana, 2011; Font, 2012).

Esto es posible pensarlo a partir de tres propuestas de estudio de las transformaciones en el tiempo de la manera como se materializa un orden social y simblico ante un cambio de poca o de tecnologa de comunicacin.

Primero: son parte de los estudios de Walter Benjamin al reconocer el fin de un orden tradicional y la edificacin de un nuevo rgimen histrico que pone en riesgo al tradicional (Arendt, 2008: 200). Es un tanto el trabajo de Benjamin (2013), La obra de arte en la poca de su reproduccin mecnica, donde, entre otras cosas, seala el procedimiento de estudio que aplic en varios de sus trabajos: A grandes intervalos de la historia, al mismo tiempo que el modo de existencia de las sociedades humanas. Se transforma su modo de percepcin (p. 62). El procedimiento de Benjamn indica dos dimensiones metodolgicas de indagacin: la atencin a un modo de existencia de un orden material presente en la vida social, y que ordena una experiencia colectiva, y la atencin al orden simblico desde el cual las personas perciben y organizan sus experiencias. Esto es posible verlo en trabajos como Pars, capital del siglo XIX o los referidos al Pars de Baudelaire (Benjamn, 2012), donde seala que un orden social y colectivo es debido a la presencia de un entorno objetual organizado por una tecnologa, que, al cambiar, se modifica la experiencia y la percepcin (Gallegos, 2015, p. 28).

Segundo: al cierre del siglo XX Gitlin (2005) se pregunt cmo se lleg a una condicin de saturacin de medios de comunicacin presentes en la vida cotidiana, y parte de tres principios: la idea errnea de que un medio de comunicacin acta en solitario, cuando en realidad han sido una constelacin de medios que crean un entorno general; los medios no son objetos, sino presencias en la vida de las personas, y a lo largo de sus biografas, porque estn ah, y son factores para las dinmicas cotidianas, por lo que son presencias envolventes. Entender la saturacin significa cmo se lleg a una dinmica social caracterizada por la velocidad, y eso es posible entendiendo el proceso histrico y social de la manera como los medios han estado presentes en los escenarios cotidianos y se han transformado junto con la vida social

Tercero: una de las vertientes de la historiografa contempornea apuesta por abordar una perspectiva de estudio que permita entender, por un lado, la manera como el pasado puede hacerse presente en estos tiempos donde el vnculo con el pasado parece que se ha disuelto, y, por otro lado, explorar la tendencia de estar envueltos por mltiples objetos del pasado, bajo inmersin de varias realidades histricas y culturales. La propuesta es reconocer el pasado de la hermenutica y todo su legado para comprender a las culturas desde los procesos simblicos, pero igualmente es necesario reconocer el papel de las culturas de la presencia, es decir, los eventos y procesos desde los cuales los objetos o artefactos culturales intensifican un impacto con los cuerpos humanos, que impactan y crean experiencias sensibles y afectivas, a partir de las cuales se pueden contemplar los efectos de sentido (Gumbrecht, 2005, p. 18). Desde ah, la visin se desarrolla para atender cmo es posible producir la presencia del pasado, es decir, la manera como los medios de comunicacin y sus propios materiales estaban presentes en la vida de las personas, y ms all de los campos semnticos y los significados que implicaba acceder y dar cuenta de ellos, porque los efectos de presencia en s mismos producan experiencias sensibles, sin llegar a ser contenidos conscientemente incorporados e interpretados.

La presencia del pasado de los medios permite comprender la manera como se materializa la comunicacin y con ello es posible atisbar parte del ambiente de la poca, y explorar el subsuelo emocional que est en condiciones de latencia dentro del horizonte de expectativas de las personas, de una sociedad (Gumbrecht, 2005, p. 112).

 

4. Procedimientos.

La visin que emana de los trabajos de la historia contempornea ante las hondas fallas del el tiempo histrico de la modernidad (Hartog, 2007), es una mirada para estudiar los diversos modos de ser en el tiempo. Esto es importante porque en esos esfuerzos hay un acercamiento importante y fundamental con lo cultural y lo comunicativo en dos direcciones: primero, su reconocimiento como base del trabajo historiogrfico, como fue el paso de la oralidad a la escritura (De Certeau, 1993); segundo, porque se contempla en los tiempos recientes el valor de los medios audiovisuales como los constructores de las visiones del pasado en los tiempos contemporneos (Gumbrecht, 2003).

Bajo esas dos consideraciones el presente trabajo se abre ante la pregunta sobre el pasado de los medios de comunicacin, la manera como su presencia a finales de la dcada de los cincuenta e inicios de la de los sesenta en la ciudad de Len, Guanajuato, fue una pauta para determinados trazados de la experiencia de sus habitantes, un periodo de amplias y radicales transformaciones culturales a nivel mundial y nacional en donde se manifest el trnsito tardo a una cultura histrica de la modernidad en el pas, y en la ciudad (Gmez y Vera, 2013). La propuesta de este trabajo es que la pauta para ingresar al pasado de los medios de comunicacin a lo largo del siglo XX es la pregunta sobre la presencia del cine en la ciudad en tiempos de cambios y mutaciones en la cultura, donde la emergencia de la cultura masiva y la cultura adolescente fue una de sus principales manifestaciones, al igual que las alteraciones por la visualidad que provena de la televisin y de las renovacin del cine, tanto internacional como nacional (Stheli, 2011).

Pero el siglo XX ha concluido y con ello el proyecto artstico del cine ha ingresado a una singularidad como manifestacin artstica (Lipovetsky y Serroy, 2009; Rosenbaum y Martin, 2010). Lo anterior significa que la relacin posible que se puede hacer con el pasado a travs del cine que proviene de lo digital ha alterado la representacin y uso del pasado, de la mirada histrica alrededor del cine. Es un tanto como la tendencia de la historiografa contempornea de volver a pensar y a imaginar la presencia del pasado bajo entornos contemporneos de una manera divergente a la del tiempo histrico de la modernidad, porque permanece a travs de una red o un campo de realidades que conformaron fuertemente las conductas e interacciones y que emergen con otras manifestaciones en diversos entornos y de diversas maneras en el presente, como acontece con el cine bajo los entornos digitales que tienen un rasgo peculiar: el retorno del pasado (Gumbrecht, 2004, p. 13).

La pregunta sobre qu fue el cine en el siglo XX busca remitir a otras preguntas que devienen de lo que fue en el pasado a partir de cuestionamientos que conciernen a cierta urgencia de pensar el presente comunicativo, y especficamente sobre el presente comunicativo de los jvenes. La presencia del cine y de los medios en la ciudad ha cambiado sustancialmente porque ha cambiado el entorno objetual del hombre contemporneo y con ello sus condiciones expresivas y materiales, es decir, no solamente se ha modificado el campo semntico de la sociedad sino el sistema de objetos, tecnologas y comunicaciones que estn distribuidas y presentes en la vida cotidiana y que implica un campo de percepcin, un proceso de cambio cultural y social que aconteci a mediados del siglo pasado.

Al prestar atencin a lo acontecido a lo largo de la dcada de los cincuenta del siglo XX se puede observar una dinmica de transformacin generalizada como parte de la renovacin de la vida sociocultural del pas (Greaves, 2010), e igualmente se puede observar en la produccin del cine mexicano, la manera como se disuelve lentamente lo creado en los cuarenta para dar paso a una visualidad que atiende a un mundo urbano y en emergencia (Cabaas, 2014; Ayala, 1993). Fue ah donde apareci el fenmeno de lo juvenil debido al giro de las industrias de la cultura del momento al promover los productos dirigidos a los jvenes, como fue el caso del cine, la msica y la televisin. En esa misma etapa, en la ciudad de Len, Guanajuato se puede observar una relacin cercana en las transformaciones urbanas y el equipamiento de ofertas para varias prcticas culturales, como las salas de cine, junto con algunas modificaciones en la oferta de medios de comunicacin, como la llegada de la televisin, y la emergencia del fenmeno juvenil, que se torna parte de la vida social y los entornos cotidianos de la ciudad (Gmez, 2007). Las alteraciones en la ciudad y su entorno objetual, de los nuevos materiales de los medios de comunicacin, modificaron

los horizontes de expectativas de grupos de jvenes porque con lo que encontraban pareca que se daba un enriquecimiento en su experiencia, y con ello, como lo expresaba Benjamn (2007) sobre el surrealismo, pareca que hubo un aflojamiento del yo y el deseo de romper con los lmites de lo conocido. Los materiales del cine, de la msica y de la televisin parecan ampliar la experiencia de los jvenes de cmo ser jvenes del momento, y en ello, para algunos, haba algo de lo sealado por Benjamn, una especie de iluminacin profana (p. 303), y alrededor de ello haba un cambio en la percepcin de la corporalidad y del sistema visual del momento.

Lo que interesa desarrollar en la segunda mitad de este trabajo es encontrar ese mundo de experiencia que encontraron algunos jvenes alrededor de las alteraciones en el sistema de medios y en sus materiales, esbozar una imagen de la manera como esas alteraciones permiti ampliar su experiencia y con ello alter los lmites de lo conocido. Como se indic en el primer apartado, este trabajo se realiza a travs de la revisin bibliogrfica pero principalmente desde los materiales que proporciona la prensa de la ciudad de esos aos. El trabajo con materiales bibliogrficos y hemerogrficos significa que se debe reconocer que se trabaja con materiales previamente seleccionados y que de ello emergen observaciones sobre la vida social e histrica. Es decir, se torna visible la descripcin de una realidad.

Lo que interesa es recuperar algo de esa misma realidad que expresaba la prensa, principalmente, porque en parte era el mundo social en el que se movan las transformaciones y desde ah el margen de accin de algunos jvenes para buscar experiencias de ser jvenes en la ciudad. Para tener una idea de lo anterior es importante esbozar dos elementos del entono de experiencia de los jvenes a finales de la dcada de los cincuenta: en primer lugar, la emergencia meditica de lo juvenil que se manifiesta desde las transformaciones en la produccin cinematogrfica nacional, con pelculas sobre problemticas juveniles y asuntos de jvenes; la presencia de un acontecimiento que permita observar las tensiones de las observaciones de la sociedad, a travs del trabajo de la prensa, y a partir de ello, el entorno meditico y juvenil del momento.

 

II. La presencia del pasado.

Asistir a las salas de cine ha sido parte de un proceso histrico por el cual los habitantes acceden a un espacio de inmersin desde el cual se realizan ajustes a la ruptura entre las experiencias de lo cotidiano y los horizontes de sentido y de expectativa de los espectadores (Gumbrecht, 2004, p. 185). Retomando la propuesta de la sociologa de Luhmann y de la historiografa contempornea de que todo relato es un recurso de conocimiento y de exploracin personal (Gumbrecht, 2009), al igual que un procedimiento de observacin y de conocimiento de lo social (Faras y Ossadn, 2011), el cine ha sido estar presente en un espacio social dentro del entorno urbano, y un dispositivo para desarrollar un imaginario social sobre el presente de las personas que han asistido, y que con el tiempo fue parte de su experiencia de vida. Como sucedi con el cine a nivel internacional que pronto el mundo del film se transforma en un medio prominente para la autorreferencia de la sociedad contempornea (Gumbrecht, 2004: 185), porque algo ocurra con quienes asistan a las salas a ver cine, debido a que sus materiales les mostraban algo de su realidad, les haca contemplar de alguna manera su vnculo con el pasado, remova escombros y sembraba imaginarios por hacer cuerpo y mirada.

Al estudiar el pasado del cine en la ciudad, es posible ver que muchas de las experiencias de las personas les permitan sentir y darle nombre a algo que les era nuevo, pero que era lo que esperaban y deseaban. No todos los acontecimientos lo permiten, pero hubo algunos donde se gestaban brechas del tiempo (Hartog, 2007, p. 15) donde las nociones del tiempo parecen ser borrosos, entrar en crisis, porque aquello que vinculaba el pasado con el presente y el futuro, entran en confusin, no son obvias, donde la autoridad de una tradicin parece desvanecerse y se deben encontrar nuevas formas de tratar con el pasado (Arendt, 2008, p. 200).

Algo as sucedi en la ciudad y con el cine a finales de los cincuenta y a principios de los sesenta, un movimiento de aguas que pareca correr en sentido contrario para la sociedad porque haba algo que se estaba manifestando como hondas fallas debido a que apareca un nuevo subsuelo emocional (Jameson, 1995, p. 21) a travs de los materiales que tornaban presentes los medios de comunicacin, algo que estaba en el aire y que pareca expresar un ambiente afectivo entre grupos de jvenes de la ciudad. El mundo juvenil que llegaba a travs de la msica, pero que se hizo presente por el cine, fue tornando visible a un tipo de jvenes que, como lo expresaba Baudelaire sobre el dandy, aparece en tiempos de transiciones (Gallegos, 2015, p. 33). El entorno objetual que emerga en la ciudad y los materiales de los medios de comunicacin creaban las condiciones expresivas para una transformacin en la experiencia en las maneras de ser joven en la ciudad. Y la ciudad reaccionaba, se resista.

El 27 de diciembre de 1961 la prensa local dio la noticia del hallazgo del cadver de una mujer joven abandonado en una casa en construccin de las nuevas zonas residenciales de la ciudad. La noticia hubiera sido una ms de los mltiples asesinatos o suicidios de la poca, pero en ese caso se trataba de algo distinto: una mujer de 21 aos de edad que por las maanas trabajaba como secretaria y en la noches se reuna con sus amigos en lugares donde algunos jvenes que acudan a divertirse escuchando y bailando msica nueva, tomando refrescos y cervezas, paseaban en motocicletas por los alrededores de la ciudad.

A partir de la noticia de su muerte, la mujer fue conocida como Mary Chessman, apodo que empleaba entre su grupo de amigos y que refera a Carly Chessman, un asesino y violador norteamericano que fue ejecutado en la cmara de gas el 2 de mayo de 1960. Con este suceso la ciudad pudo dar nombre a varias cosas que haban estado presentes aos atrs, un ambiente de incomodidad para gran parte de los adultos y que a partir de entonces reaccion porque encontr la evidencia contundente de algo que suceda: la presencia de los rebeldes sin causa.

La muerte de Mary Chessman hace visibles una serie de procesos con dimensiones internacionales, nacionales y locales del momento y que definan una zona de demarcacin cultural, social y generacional en la ciudad, y donde el cine fue una de las pautas claves en la transicin. Al mismo tiempo su muerte coincide con el inicio de una etapa de comercializacin en el pas de una cultura juvenil que se manifestaba con la msica del rock and roll que llegaba a la ciudad a travs de pelculas, programas de televisin, msica en la radio, espectculos musicales, y, desde entonces fue parte de la vida cotidiana de muchos jvenes.

 

5. Cine, msica y jvenes en la ciudad.

Se considera que la primera pelcula que incluy una pieza de rock and roll fue Semilla de maldad (Blackboard Jungle, 1955), donde Bill Haley y sus Cometas interpretaban al inicio Rock al Comps del Reloj. Con la inclusin de esta cancin en la pelcula, su sonido no solo alcanz un impacto internacional sino que hizo presente la vitalidad con la que se identificaron jvenes de todo el mundo. El antecedente obligado es la pelcula con Marlon Brando, El Salvaje (The Wild One, 1953) y el punto culminante fue la pelcula interpretada por James Dean, Rebelde sin Causa (Rebel Without a Case, 1955).

En el periodo entre esas pelculas muchas cosas pasaban en el mundo y en el pas, pero para grupos de jvenes representaba algo que pareca que estaban esperando, algo que les acercaba a un mundo diferente y que les tocaban en lo afectivo, Y la clave eran los actores de estas pelculas y los personajes encarnados porque eran parte de la explosiva modernidad que provena de Estados Unidos y su capacidad de exportar un modelo de jvenes, de extenderlo como un modelo universal, con todo y sus vicios y valores, y que en el Mxico urbano de ese entonces muchos jvenes, principalmente de clase media y en las ciudades, ms all de emular a Brando y a Dean, copiaban una moda, con lo cual parecan que se hacan consecuentemente modernos, lo que tambin implicaba que empezaran a escuchar y bailar rock and roll (Palacios, 2004, p. 332).

El cine mexicano de la poca fue parte de ese movimiento de la emergencia del mundo juvenil y adolescente. De acuerdo con el crtico de cine Vias (1987), entre 1951 y 1958 hubo un momento de transicin del cine en Mxico despus de su glorioso periodo de oro, un momento de crisis en la creatividad y el impacto de sus propuestas a nivel nacional e internacional. Para Vias hubo tres reas temticas que tendran un vnculo con lo juvenil y con la msica de rock, una visin cercana a las inquietudes despertadas por Rebelde sin Causa (1955), en donde se plasmaba la problemtica de jvenes que se rebelaban al patrn de vida de los adultos al mostrar a unos jvenes desadaptados socialmente o con tendencias a la delincuencia juvenil: el melodrama juvenil, derivado y en relacin con el melodrama pasional y familiar; la picarda senil de la comedia donde msicos maduros se encuentran con el rock and roll como una moda del momento, y la comedia musical.

Si tomamos la periodizacin junto con la clasificacin de las reas temticas del cine mexicano con problemticas juveniles que propone Vias (1987), y lo complementamos con lo esbozado por Ayala (1993), se puede tener una imagen de algunas de las pelculas presentes en el pas.


 

CUADRO 1

CINE MEXICANO JUVENIL 1951-1958

Melodrama juvenil:

Picarda senil y la moda del rock and roll:

Comedia musical:

Y maana sern mujeres (1955)

Al comps del rock and roll (1957)

Baile mi rey (1951)

Con quin andan nuestros hijos (1955)

Los chiflados del rock and roll (1957)

Mujeres de teatro (1951)

Llamas contra el viento (1956)

 

La locura del rock and roll (1956)

Tres alegres comadres (1952)

Los hijos del divorcio (1957)

 

El vendedor de muecas (1955)

A dnde van nuestras hijos (1958)

 

Msica de siempre (1956)

El caso de una adolescente (1958)

 

 

Fuente: elaboracin propia a partir de Vias, 1987; Ayala Blanco 1993

 


Las tres temticas tuvieron relacin con otra tendencia del cine mexicano de mediados de los cincuenta: el paso del cine de la prostituta a cabaretera hasta llegar al cine del desnudo artstico (Cabaas, 2014), porque abrieron la rendija a la inquietud sexual de los adolescentes, con la consiguiente aparicin de los dramas juveniles; pero igualmente con las pelculas de cabaret se manifest uno de los lugares desde el cual la vida festiva y nocturna de la ciudad se encuentr con la msica como espacio para difundir lo consagrado en el gusto del pblico del momento, y donde se experimentan nuevas tendencias musicales.

Espacios de espectculos musicales nocturnos fue el lugar donde se comenz a escuchar msica de rock, y las pelculas alusivas a esas temticas son consideradas como el primer medio masivo donde la gente supo y conoci el rock and roll en el interior del pas. Fue parte del punto de encuentro entre el cine y la msica de rock, y no es gratuito que en su estudio sobre el rock en Mxico, Paredes y Blanc (2010, pp. 395-396) sealen como sus antecedentes a msicos adultos que entre 1955 y 1957 tocaban en centros nocturnos, carpas, cabarets, y donde se comenz a tocar, y a bailar msica del rock. Gloria Ros, Pablo Beltrn Ruz, Venus Rey, Chilo Moran, Agustn Lara, fueron algunos de los msicos con los que se vincula la interpretacin musical en cabarets y en algunas de las primeras pelculas alusivas al rock and roll.

Tres movimientos claves se pueden percibir como los momentos de la primera manifestacin del rock and roll en la capital del pas y su extensin hacia todo el territorio nacional (Paredes y Blanc, 2010). El primero que va de 1957 a 1958, y es el momento que coincide con parte de la periodizacin de pelculas con el tema de los jvenes que seala Vias, donde jvenes comenzaban a acudir a lugares donde se poda escuchar en rocolas la msica del rock and roll que llegaba de Estados Unidos, como neveras, cafeteras, fiestas privadas, y comenzaron a formar los primeros grupos como fue el caso de Los Locos del Ritmo, Los Rebeldes, Los Sonmbulos, Los Black Jeans, Los Crazy Boys, Los Boppers, Los Hermanos Carrin y varios ms (Palacios, 2004, pp. 336).

El segundo momento, entre 1959 y 1961, fue cuando la industria de la msica prest atencin a las agrupaciones musicales y grabaron los primeros discos para ser puestos a la venta y a su difusin por la radio, a partir de 1960, y, un ao despus, los primeros programas de televisin a nivel nacional. Fueron los momentos en que los grupos comenzaban a ser conocidos en gran parte del pas, ya sea por la radio o la televisin, pero igualmente por giras artsticas que se realizaban por distintas regiones de Mxico. El tercer momento se gest entre 1960 y 1961 cuando los cantantes de los principales grupos musicales se separaron e iniciaron sus carreras musicales como solistas, como fue el caso de Manolo Muoz, Cesar Costa, Julissa, Enrique Guzmn, y su presencia como solistas fue significativa tanto en cine como en la televisin, la radio y las giras artsticas por todo el pas.

Los antecedentes y el primer momento del rock mexicano llevan a considerar dos cosas claves: el impulso al rock mexicano fue importante para que el rock and roll pudiera generalizarse en el pas, y ese impulso fue a travs de la industria del entretenimiento y los medios de comunicacin. Pero a partir de los ltimos aos de los cincuenta el cine mexicano se encuentra en una crisis continua porque, a diferencia de la dcada previa, no haba pelculas importantes porque los temas importantes haban declinado. Uno de los temas emergentes, y hasta mediados de los sesentas, fue el de los jvenes, que, siguiendo nuevamente la clasificacin de reas temticas de Vias (1987, p. 208), se desarroll a travs de nuevos melodramas familiares, los melodramas juveniles y las comedias musicales que incluan la msica moderna, algunas con inspiracin de las pelculas de espas a la manera de James Bond.

Si tomamos algunas de las pelculas sealadas por Vias (1987), y la completamos con lo indicado por Ayala (1993), y reducimos la etapa entre los aos de 1959 y 1967, se puede presentar un panorama como el siguiente:

 


CUADRO 2

CINE MEXICANO JUVENIL 1959-1967

Melodrama familiar:

Melodrama juvenil:

Comedia musical:

Amor en la sombra (1959)

Ellas tambin son rebeldes (1959)

Una joven de 16 aos (1962)

La edad de la tentacin (1959)

Peligros de juventud (1959)

A ritmo de Twist (1962)

La rebelin de los adolescentes (1959)

Maana sern hombres (1960)

Twist locura de juventud (1962)

El derecho de nacer (1963)

Pecado de juventud (1961)

Mi alma por un amor (1962)

Cielo rojo (1961)

Juventud sin ley (1964)

Mi hroe (1964)

El derecho de nacer (1963)

Los jvenes (1960)

 

El derecho de nacer (1963)

Quinceaera (1960)

 

Fuente: elaboracin personal a partir de Vias, 1987; Ayala Blanco, 1993

 


Esta segunda fase del cine mexicano de jvenes coincide con el segundo y el tercer momento de los inicios del rock and roll en el pas. Si bien no en todas las pelculas se introdujo el tema o la msica de rock, si es posible ver que algo en los jvenes cambia y lo hace en parte por lo que se iba creando alrededor de la msica de rock. Igualmente es importante la observacin de que por el cine de jvenes, la msica de rock se constituy como parte de la vida de los jvenes en el pas, porque en un primer momento haba una actitud de rechazo por su carcter provocador y rebelde, pero cuando aparecieron nuevos ritmos juveniles que apelaban ms a lo ldico que a lo sensual, como sucedi cuando el rock and roll se transform en twist en el pas, las cosas cambiaron. Palacios (2004) expresa algo que es clave y fundamental:

El twist fue el baile que permiti realmente a todo mundo ser joven. Con el twist, la msica de los jvenes haba dejado de ser territorio exclusivo de stos, y acab de perder su carcter de resistencia, o la poca que le quedaba, dando paso a su integracin como parte de la cultura popular en general (pp. 342).

 

La afirmacin de Palacios es la pauta para entender lo que sucedi en la ciudad de Len ante la muerte de Mary Chessman: todo aquello que remita a lo juvenil por referencia a la msica de rock era un peligro, pero cuando el twist lleg a la ciudad en 1962, la ciudad misma adopt una actitud y fisonoma juvenil.

 

6. Cine juvenil en la ciudad.

Al da siguiente que se public la noticia sobre la muerte de Mary Chessman, la sala de cine Amricas tena una cartelera que inclua dos pelculas: Que nadie escriba mi epitafio (1960), pelcula norteamericana dirigida por Philip Leacock sobre el drama de una mujer y su hijo joven y cuyas vidas quedan alteradas por la muerte del esposo/padre al ser ejecutado en la silla elctrica; y La joven (1960) un drama psicolgico dirigida por Luis Buuel, una produccin entre Mxico y Estados Unidos donde un hombre mayor cuida a una adolescente hurfana en una isla desierta hasta que llega un msico negro acusado de violacin. El punto a llamar la atencin es que para ese entonces la presencia de pelculas con temticas juveniles era ms habitual en la cartelera de cine de la ciudad, y que de alguna manera en esas pelculas que se proyectaron, por lo menos desde 1956, tenan algo que decirle a distintos grupos de jvenes de la ciudad.

Para entender el vnculo del cine en la ciudad, las pelculas de temticas o problemticas juveniles, y el impacto en algunos grupos de jvenes es necesario considerar dos elementos: la etapa del cine en la ciudad y algunos cambios en la cartelera cinematogrfica de pelculas juveniles.

Primero. En la ciudad de Len, Guanajuato, el cine ha estado presente a travs de salas cinematogrficas, desde los inicios del siglo XX y hasta la fecha (Gmez, 2001). Pero no ha estado presente de la misma manera pues se han dado fases en las cuales la oferta cultural del cine dentro del entorno urbano ha tenido modificaciones y algunas diferencias.

La vida en la ciudad tuvo un cambio importante al finalizar la dcada de los cincuenta y en los primeros aos de los setenta, algo que coincide con el equipamiento de salas cinematogrficas en esas dcadas. En un esfuerzo de sntesis que se realiz para cartografiar las salas de cine en la ciudad de Len desde principios hasta finales del siglo XX (Gmez, 2004a), y tomando en cuenta la propuesta de Garca (1997) para entender la evolucin de las ciudades en el pas durante el siglo pasado (Cruces, 2012), es posible esbozar las etapas del cine en la ciudad de Len a lo largo del siglo XX de la siguiente manera:


CUADRO 3

ETAPAS DEL CINE EN LA CIUDAD DE LEN SIGLO XX

 

Etapa

Caractersticas

Dcadas

Tipo ciudad

1

Cine itinerante, callejero, semi-fijo

1897-1910

Histrica

2

Primeras salas estables

1910-1921

Histrica

3

Teatro/salas de cine

1921-1950

Histrica

Industrial

4

Cines monumentales

1950-1970

Industrial

Mediada

5

Descentralizacin, crisis de salas monumentales

1980-1993

Mediada

 

6

Complejos cinematogrficos

1993 a 2000

Mediada

Internacional

Fuente: elaboracin propia a partir de Garca 1997.


 

El cuadro con las etapas del cine en la ciudad a lo largo del siglo XX cumple la funcin de proporcionar rasgos generales de lo que aconteca en la ciudad y en el tipo de equipamientos de salas de cine en cada etapa o a lo largo de distintas etapas. A partir de ello es posible atisbar que la llegada de la dcada de los sesenta estuvo precedida por una fuerte presencia de la ciudad industrial y los primeros trazos de una ciudad de la comunicacin. Las salas a finales de los cincuenta se debatan en aquellas que tenan un aspecto similar a la de un teatro tradicional y aquellas que se remodelaban o se inauguraban con una arquitectura y concepcin moderna para la poca, buscando ser un referente monumental para llegar a ser un lugar de encuentro y recreacin para una sociedad que creca y se diversificaba. La experiencia de ver cine a finales de los cincuenta y principios de los sesenta tiene otro rasgo igualmente significativo porque fue el ltimo periodo donde haba una importante diversidad de oferta en la cartelera en lo cotidiano y a lo largo de los meses y los aos. Es decir, a principios de los sesenta, una persona tena como opcin una amplia diversidad de pelculas, lo cual implicaba una asistencia al cine ms como una rutina de la vida social en la ciudad.

Segundo. Como parte de las pelculas a las cuales se poda acceder en esa poca, los asistentes a la ciudad comenzaron a ver algunas comedias y dramas donde se introducan asuntos de jvenes y adolescentes. Entre 1956 y 1960 los jvenes en la ciudad pudieron ver algunas pelculas extranjeras como Al comps del rock and roll, Rebelde ternura, Meloda inmortal, Desenfreno juvenil, Juventud Rebelde, Generacin rebelde, Maratn de Baile, Bamboleo frentico, rock, rock, rock, o pelculas mexicanas como La rebelin de los adolescentes, Juventud desenfrenada, Los chiflados del rock and roll, Peligros de juventud, El caso de una adolescente, Seoritas.

En 1957 se proyect Rebelde sin causa y en 1958 y Semilla de maldad. De acuerdo con testimonios de personas presentes en sendas proyecciones los dramas familiares y juveniles de las pelculas fueron vistos con un gran realismo, tanto porque hablaban de la desintegracin de la familia como por la actitud desenfrenada de jvenes y adolescentes. Debido a ello algunas de las pelculas que se proyectaron tuvieron la intencin de prevencin, como Quinceaera, Con quin andan nuestras hijas, Ellas tambin son rebeldes, y otras llamaban a los adultos a la precaucin, sobre todo con las mujeres jvenes, como La edad de la tentacin, La rebelin de los adolescentes, Los jvenes, El caso de una adolescente, Seoritas.

 

7. Cine y msica: la presencia de lo juvenil en la ciudad.

Difcil saber lo que tenan de real impacto las pelculas de tema juvenil en la ciudad, sobre todo las mexicanas. Adems, hay otros indicios que sealan que el entretenimiento no estaba cercano al mundo juvenil que provena a partir del movimiento del rock and roll, los jvenes deban de divertirse con lo que estaba presente para las familias de esos momentos. Pero haba algo en el ambiente, algo que se mova entre ciertos grupos de jvenes.

En su famoso ensayo sobre el posmodernismo, Jameson (1995) hace la observacin de que este nuevo periodo de la cultura a partir de finales de los cincuenta del siglo XX fue un subsuelo emocional totalmente nuevo, dentro del cual se gest, entre otras cosas una alteracin del vnculo con la historia ante el debilitamiento de la historicidad, en gran parte por la presencia de una nueva cultura de la imagen o del simulacro (p. 21). Momentos en los cuales el cine moderno est replanteando las pautas de produccin del cine clsico (Choi, 2009), el cine de la poca propona una experiencia sensible y cognitiva con el presente de los jvenes, que para muchos era una experiencia nueva, ms que un discurso alrededor de una tradicin que los nombraba y contemplaba como jvenes, y lo cual deban ajustarse.

En los tiempos de la muerte de Mary Chessman, diciembre de 1961, algo estaba sucediendo en la ciudad cuando la prensa local anunci que el 18 de noviembre de ese ao estaba programado para presentarse Bill Haley dentro de la cartelera del espectculo organizado por la Caravana Corona, y eso parece que fue un cambio en la direccin del viento: por un lado, desde 1959 hay evidencias de la presencia del rock mexicano tanto con las primeras producciones discogrficas, en programas de televisin y en el cine mexicano; por otro lado, la emergencia del twist a principios de 1962 como una forma de calmar las ansias propiciadas por el rock and roll, y de convertirlo en una moda juvenil, una va para hacer juvenil a la sociedad y la cultura.

Entre 1962 y 1963 se proyectaron pelculas con tema de jvenes, y varias de ellas vinculados con la msica, como una estrategia comercial de aprovechar el momento de locura de la juventud. Por ejemplo, pelculas mexicanas que se produjeron a finales de los cincuenta se vuelven a programar as como las nuevas que tienen el impulso del twist y de los grupos musicales juveniles, y sus solistas, como, Maana sern hombres, Las jvenes, Pilotos de la muerte (Locos del twist); Twist Locura de juventud, Ellas tambin son rebeldes, Una joven de 16 aos, Cuando los hijos se pierden, Matrimonios juveniles, A ritmo de twist, La edad de la tentacin, La rebelin de los adolescentes, La sombra en defensa de la juventud. En cuanto a las pelculas norteamericanas: Frenes de primavera y El sueo que yo viv, Noche de carnaval, Al comps del Twist, Chubby, La nave del jazz, Juventud de noche, Porque son jvenes, Hechizo Hawaiano, donde aparecan en algunas de ellas Pat Boone, Chubby Cheker y Elvis Presley.

El entorno haba cambiado y en esos aos aparecieron nuevos espacios para que los jvenes accedieran a manifestaciones musicales para jvenes. Por ejemplo, en 1963 la estacin de radio XEKX tena un programa que se llamaba La rockola al aire, donde se programaban de 20 a 30 xitos del momento, y a mediados de ese ao se programaban msicos internacionales como a Paul Anka (Ese peso, Llorando con el viento), Los Tornadores (Telestar), Santo y Johny (Venus, Sonmbulo, Caravana), Cesar Costa (Te esperar), Neil Sedaka (Oh! Carol), pero sobre todo los grupos y solistas del rock mexicano, como a Los Rebeldes del Rock (Corre Sansn, Todo ha terminado), Manolo Muoz (Nia no llores, El barquito), Enrique Guzmn (Lo s, Dame felicidad, Vida, Enseando Bossa Nova), Julissa (Mucha gente se casa), Cesar Costa (Te esperar), Teen Tops (Anoche no dorm), Los Locos del Ritmo (Camina derechito). Igualmente, entre 1962 y 1963 vivieron a la ciudad, ya sea por la Caravana Corona o a espectculos ms especficos, Los Teen Tops, Los Rogers, Enrique Guzmn, Los Rebeldes del Rock, Manolo Muoz, Los Sleepers, Los Tribunos, Cesar Costa, Los Hooligans, Los Continentals, Mara Eugenia Rubio.

El ambiente juvenil que despertaba en estos momentos fue visto por varios de los jvenes del momento como un asunto que se tornaba ambiental, un referente cultural que estaba flotado en el ambiente y al que se comienza a acceder por rutina y de manera generalizada, ms que por un acto de encuentro y hallazgo personal. La moda y los referentes de una vida moderna juvenil fuerib a partir de entonces una pauta de diferenciacin con el pasado, con los adultos y con las formas de ser joven.


 

III Cierre. Jvenes en el cine y la vida flotante.

En el curso de este trabajo, vimos surgir a los cristianos del siglo XVII como se ve surgir una isla en el mar. Apareci un terreno diferente, ah donde menos me lo esperaba. Esto fue sorpresivo, ya que el destino del trabajo est necesariamente ligado a los sitios de donde se parte, a lo que uno es.

Michel de Certeau, Historia y Psicoanlisis.

 


El trabajo con los materiales con los materiales de la prensa del pasado ha sido un tanto como lo expresado por De Certeau (2007) porque ha permitido encontrar algo diferente a cuando comenz la investigacin, pues la realidad que manifiestan sus materiales ha sido como contemplar una realidad social como se ve surgir una isla en el mar (p. 101), y eso ha llevado a incursionar en una reflexividad tanto de lo que uno es como sujeto de conocimiento, como del punto constructivo desde dnde se parti. Como se dijo en el apartado del inicio, no se trata de ir al pasado para aprender del presente, sino de cmo el presente es organizado por el pasado, y en este punto el trabajo de la historiografa contempornea puede ser importante para los estudios de los medios de comunicacin porque, por un lado, manifiestan la importancia de un trabajo como lo que hace Luhmann con la sociologa: pensarlo manera histrica, y, por otro lado, porque con los materiales contemporneos de la comunicacin se hace presente el pasado que se incorpora y discurre en las prcticas y cosmovisiones cotidianas, y adems porque son los materiales para comprender lo que hoy es la presencia de lo cultural por lo comunicativo.

A mediados de la dcada de los cincuenta Hoggart (1990) describa a la generacin de la rocola, jvenes ingleses que acudan a las cafeteras que mostraban una ruptura completa con la decoracin tradicional y a las que acudan hombres y mujeres adolescentes vestidos a la moda con ropa estrafalaria y con un andar que imita a los hroes de las nuevas pelculasnorteamericanas (pp. 209-2010). Mary Chessman era de esa generacin, de la generacin de la rocola, y su muerte es un punto de partida para observar un rgimen de historicidad donde se localiza una brecha en el pasado, la sensacin de estar en dos mundos, y el acercamiento al entorno objetual de su poca a travs de los materiales de la prensa ha permitido observar la reaccin de la sociedad ante un mundo que se abra y de un grupo de jvenes que encontraban con el cine y con la msica materiales para ampliar su experiencia, y en ello parece que uno se encuentra con algunos de los momentos iniciales de la posmodernidad en la ciudad, ese periodo de cambios de pautas culturales que seala Jameson (1995), donde se rompe el vnculo con el pasado de la modernidad y se gesta un subsuelo emocional totalmente nuevo.

En el trabajo se intent no generar interpretaciones, solo mostrar algo que estaba presente en la prensa del momento y cuyos materiales manifestaban algunos efectos de presencia en la ciudad y desde los cuales se puede observar algunas reacciones de jvenes que estaban atentos y cercanos a ellas. Asimismo la presencia del cine juvenil en la ciudad permite observar esos cambios que organizaban la manera como se manifestaba lo simblico, y en este punto la presencia de la msica y las nuevas condiciones de la visualidad permiten atisbar no solamente detalles que pasan desapercibidos desde una percepcin y concepcin del presente, sino la intensidad, la complejidad y la energa social y simblica que se despleg a lo largo de los aos, del subsuelo emocional que emergi entonces, y que de una o de otra manera sigue por ah, como una latencia que aparece de continuo en diversos momentos en aquellos de alteraciones en la ciudad, los medios de comunicacin y los jvenes, sobre todo a partir de entornos como la globalizacin cultural y la comunicacin digital, interactiva y mvil, donde es muy claro que ver cine no es necesariamente ir a salas de cine, sino un espacio desde donde se comparte y se interacta.


 


 

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